Muletillas al hablar en público: 10 ejemplos y cómo eliminarlas
31/05/26
Las muletillas al hablar son palabras, sonidos o expresiones que repetimos de forma automática —como «pues», «vale», «emmm», «o sea» o «en plan»— mientras pensamos qué decir. Utilizarlas ocasionalmente es natural; el problema aparece cuando se repiten tanto que restan claridad, fluidez y fuerza al mensaje.
Aprender a detectar y controlarlas mejora muchísimo la comunicación, y evitarlas es una de las bases para mejorar la oratoria.
En esta guía encontrarás 10 ejemplos de muletillas habituales al hablar en público, por qué aparecen y ejercicios prácticos para aprender a reducirlas.
Tabla de contenidos
- ¿Qué son las muletillas?
- 10 ejemplos de muletillas al hablar y qué pueden transmitir
- Por qué usamos muletillas al hablar
- Cómo eliminar las muletillas al hablar
- ¿Hay que eliminar todas las muletillas?
- Ejercicios para eliminar muletillas al hablar en público
- Preguntas frecuentes sobre muletillas al hablar en público
14 minutos
¿Qué son las muletillas?
Las muletillas son palabras, sonidos o expresiones que repetimos de forma automática cuando hablamos, y que no aportan nada ni dan una información concreta.Son apoyos inconscientes que aparecen para:
- ganar tiempo
- pensar la siguiente frase
- rellenar silencios
- reducir la sensación de nerviosismo o el miedo escénico
El problema es que el oyente sí las percibe, y cuando se repiten demasiado distraen, rompen el ritmo y restan fuerza a tu mensaje. En resumen, empobrecen tu capacidad de oratoria y comunicación y son uno de los errores más frecuentes al hablar en público,
10 ejemplos de muletillas al hablar y qué pueden transmitir
Hay muchas expresiones vacías que usamos a diario, y suelen estar tan interiorizadas que no nos damos ni cuenta. Por eso, la escucha activa nos ayudará a detectarlas y eliminarlas.
Al principio te costará un poco y tendrás que hacer el esfuerzo mental de no decirlas, pero poco a poco conseguirás con práctica reducir el uso de muletillas de manera natural.
«Pues…»
Es una de las más frecuentes:
- «Pues voy a empezar…»
- «Pues vamos a explicar…»
El problema no es utilizarla de manera esporádica, sino que sea el inicio de todas nuestras frases. Repetirla constantemente puede transmitir inseguridad y falta de fluidez en el discurso.
Rizando el rizo, podemos citar la frase «pues entonces», una evolución para peor del «pues» que debes desterrar cuanto antes de tu vocabulario.
«Vale»
Otro clásico como error al iniciar o terminar una intervención o cualquier frase.
- “Vale, vamos a empezar…”
- “… y así es como funciona, ¿vale?”
Aparte de ser demasiado coloquial, repetir «vale» constantemente, como afirmación o como pregunta, puede transmitir falta de preparación del ponente. También inseguridad, ya que da a entender que necesita constantemente la validación del otro.
«Literalmente»
Es una palabra de moda en los últimos años. De ser una expresión enfática, ha pasado a ser la salsa de todas las conversaciones, venga a cuento o no.
- «… el programa funciona así, literalmente».
- «Literalmente, la formación fue interesante».
No suele aportar nada. Por contra, el abuso ha conseguido que ya no tenga la fuerza enfática que inicialmente tuvo, y lo que transmite es un discurso plano y poco trabajado.

«Un poquito»
Hay personas que utilizan diminutivos constantemente al hablar en público. Entre ellos, destaca «un poquito», que se cuela sin ton ni son en cualquier frase.
- «Vamos a hablar un poquito de…»
- «El sistema funciona un poquito así.»
Se podría pensar que esta muletilla introduce cercanía con el interlocutor, pero, por contra, consigue restar importancia a lo que viene después. Al hablar, debemos conseguir lo contrario, que nuestras palabras tengan fuerza y relevancia.
«¿No?»
Hay personas que terminan cada frase con esta pregunta, buscando la validación de la otra persona.
- «Es importante preparar bien la reunión, ¿no?»
- «La gestión de datos tiene futuro, ¿no?»
Cuando estamos constantemente buscando el asentimiento del otro, podemos transmitir inseguridad. Por contra, al hablar en público hemos de trasladar confianza en nosotros mismos.
«Emmm»
Esto no es una palabra en sí misma, pero representa todos los sonidos que emitimos mientras pensamos, para llenar el silencio.
- «Emmm, como iba diciendo…»
- «Ammm, pues vamos a hablar un poquito de …»
Son muy habituales cuando hay nervios o falta de preparación. Aunque son normales en conversaciones espontáneas, en una presentación pública conviene reducirlos al máximo.

«O sea»
Puede ser una expresión útil cuando realmente sirve para aclarar o reformular una idea. El problema aparece cuando la utilizamos de manera automática al principio de casi todas las frases o para enlazar pensamientos que todavía no hemos organizado.
Por ejemplo:
«O sea, lo que quiero decir es que, o sea, tenemos que mejorar la comunicación».
Cuando se repite demasiado, distrae al público y puede transmitir que estamos construyendo el mensaje sobre la marcha.
Una versión más clara sería:
«Lo que quiero decir es que necesitamos mejorar la comunicación».
Para reducir esta muletilla, termina la idea anterior, haz una pausa breve y comienza la siguiente frase directamente. También puedes sustituirla, cuando realmente quieras reformular, por expresiones como «en otras palabras», «es decir» o «dicho de otro modo», procurando no convertirlas en nuevas muletillas.
«En plan»
La expresión «en plan» se utiliza con frecuencia en conversaciones informales para introducir un ejemplo, describir una actitud o explicar cómo ocurrió algo. Sin embargo, cuando aparece repetidamente en una presentación profesional, puede restar hacer que el mensaje resulte demasiado coloquial.
Por ejemplo:
«Tenemos que presentar el proyecto en plan profesional y explicar los resultados en plan sencillo».
En este caso, «en plan» no añade información concreta. Sería más claro decir:
«Tenemos que presentar el proyecto de forma profesional y explicar los resultados con sencillez».
Para evitar esta muletilla, sustituye la expresión por la palabra exacta que describa lo que quieres comunicar:
- «de manera profesional»
- «con un tono cercano»
- «como ejemplo»
- «con una actitud tranquila»
- «de forma sencilla»
«Bueno»
«Bueno» puede ser una palabra perfectamente útil para introducir una respuesta, matizar una idea o cambiar de tema. Se convierte en muletilla cuando aparece de forma automática al comienzo de casi todas las frases.
Por ejemplo:
- «Bueno, vamos a empezar…»
- «Bueno, lo que quiero explicar es…»
- «Bueno, como decía antes…»
Cuando se repite demasiado, retrasa el inicio del mensaje y puede restar fluidez al discurso. Antes de decir «bueno» automáticamente, prueba a hacer una pausa breve y comenzar directamente con la idea que quieres transmitir.
«¿Sabes?»
«¿Sabes?» suele utilizarse para buscar complicidad con la persona que escucha o comprobar que sigue nuestra explicación.
Por ejemplo:
- «Fue una situación complicada, ¿sabes?»
- «Tenemos que cambiar la forma de hacerlo, ¿sabes?»
Utilizada ocasionalmente resulta natural en una conversación. Sin embargo, si aparece continuamente, interrumpe el ritmo y puede dar la impresión de que buscamos constantemente la confirmación del interlocutor.
Para evitarla, termina la frase, haz una pequeña pausa y continúa con la siguiente idea sin necesidad de comprobar a cada momento si la otra persona está de acuerdo.

Por qué usamos muletillas al hablar
Son varios los motivos que nos pueden llevar de manera inconsciente a abusar de las frases vacías. ¿Cuáles son los tuyos?
- Nervios: cuando estamos tensos, el cerebro intenta llenar los huecos, por eso hay personas que parecen hablar sin fin y encadenan muletillas. Sin embargo, no es la mejor manera de tratar el miedo escénico.
- Falta de preparación: si no tienes claro lo que quieres decir, empiezas a improvisar sin control mientras hablas, y aparecen los «ehhh», «vale» etc mientras piensas qué decir a continuación.
- Miedo al silencio: como hemos comentado, algunas personas sienten incomodidad ante el silencio. Sin embargo la pausa transmite seguridad y confianza.
- Costumbre: muchas veces no nos hemos planteado cómo hablamos, lo hacemos así desde hace años de manera inconsciente.
Qué hacer en vez de usar una muletilla
Esto me da pie a hablar del silencio y al uso de la voz al hablar en público. Porque el miedo a ese vacío es el que suele rellenarse con muletillas.
Sin embargo, el silencio es una gran herramienta al hablar en público para reducir el uso de expresiones de relleno.
- Evita que la audiencia se disperse y fomenta que mantenga la atención en ti.
- Introduce un elemento de incógnita que rompe la monotonía. ¿Qué dirá después?
- Te permite ordenar tus ideas.
En este vídeo te explico cómo aplicar el silencio para potenciar tus palabras:
Cómo eliminar las muletillas al hablar
Todos usamos expresiones que, por un motivo u otro, repetimos sin darnos cuenta y que pueden ensuciar una conversación o una intervención en público. Con entrenamiento, puedes aprender a eliminarlas y a resaltar lo importante en tu comunicación profesional.
Aprende a reconocer las tuyas
Unos repiten «vale», otros «literal», otros terminan siempre con un «¿no?» o un «¿entiendes?».
Todos tenemos esas palabras que decimos en automático y que ensucian nuestro discurso.
Lo primero será, por tanto, identificar esas muletillas y tomar conciencia de lo que hemos de mejorar.
Grábate hablando
Te puede dar vergüenza, pero escucharte en vídeo o audio ayuda muchísimo a detectar:
- repeticiones,
- expresiones innecesarias,
- velocidad,
- y nerviosismo.
Muchas personas se sorprenden cuando descubren cuántas veces repiten ciertas palabras, porque las estaban diciendo de manera inconsciente.
Empieza a hacer pausas
Vence el miedo al silencio al hablar en público. La pausa transmite control, seguridad y naturalidad. Una pausa corta, obviamente. También es útil para que el público o tu interlocutor procese la información que le acabas de proporcionar, y entienda que es relevante.

Simplifica tu discurso
Evita las frases rebuscadas, y construye ideas sencillas y fáciles de seguir.
Con una estructura sencilla en tu discurso, evitarás «meterte en jardines», improvisar «a lo loco» y reducirás el riesgo de terminar diciendo muletillas para salir del paso.
En este mismo sentido, intenta no colar palabras en otros idiomas sin necesidad. «Mindset», «product owner»… solo consiguen que el público o tu interlocutor pierdan el hilo. Salvo en públicos muy especializados, evita las palabras en inglés que puedan decirse en castellano.
Habla más lento
En una entrevista de trabajo, una ponencia, una presentación o un discurso, hablar demasiado rápido aumenta muchísimo las repeticiones automáticas. Además, las ideas atropelladas se entienden peor.
En cambio, un ritmo más calmado mejora la claridad, la respiración y el control del discurso. En nuestro canal de YouTube te cuento más sobre las ventajas de hablar despacio, y otros trucos para mejorar tu oratoria:
¿Hay que eliminar todas las muletillas?
Cuando tenemos que hablar en público, muchas veces nos preocupa sobre todo el diseño de la presentación, o la ropa que llevaremos, el miedo a quedarse en blanco o la información que vamos a transmitir. Y dejamos de lado algo igual de importante: cómo lo vamos a decir.
Ya hemos visto antes ejemplos de muletillas que usamos sin pensarlo al hablar. ¿Hay que eliminarlas todas? No necesariamente. De hecho, en conversaciones naturales todos utilizamos pequeñas expresiones de apoyo. El problema aparece cuando:
- se repiten tanto que dominan el discurso
- distraen de lo importante
- te hacen parecer inseguro
Por eso, la clave no es sonar artificialmente perfecto, sino comunicar con claridad y naturalidad.
Ejercicios para eliminar muletillas al hablar en público
Si quieres evitar las muletillas, necesitas entrenar tu forma de hablar de manera consciente. Así, conseguirás interiorizar un tipo de discurso más limpio y claro.
Reducir las muletillas al hablar mejora tu fluidez y seguridad:
- Grábate hablando 2 minutos y analiza qué muletillas utilizas, para ser consciente de cómo te escuchan los demás.
- Haz pausas conscientes: oblígate a parar un segundo para separar ideas o retomar la atención de los demás.
- Sustituye «emmm» por un silencio breve, no tengas miedo al vacío.
- Reduce la velocidad: hablar más lento te ayudará a no rellenar el tiempo con palabras vacías.
- Practica con preguntas improvisadas: dile a alguien de tu confianza que te ayude en este ejercicio.
Empieza a reducir el número de muletillas que usas con estos ejercicios:

La clave está en practicar de forma consciente hasta sustituir las muletillas por pausas naturales y mensajes más claros.
Plan de 7 días para eliminar las muletillas
Día 1. Graba una intervención de dos minutos.
Día 2. Escúchala y anota las palabras o sonidos que repites.
Día 3. Repite la intervención dejando una pausa entre cada idea.
Día 4. Prepara un esquema de tres puntos y habla sin redactar el discurso completo.
Día 5. Responde durante un minuto a tres preguntas improvisadas.
Día 6. Grábate de nuevo y compara ambas intervenciones.
Día 7. Elige una única muletilla y concéntrate en reducirla durante una conversación o reunión real.
Aprende a evitar las muletillas al hablar en público
Hablar bien en público no consiste en sonar perfecto, sino en saber transmitir claridad, seguridad y confianza. Y eliminar las muletillas es una gran herramienta para transformar por completo lo que perciben los demás.
En Oratoria y Comunicación ayudamos a profesionales, empresas y emprendedores a mejorar su forma de hablar en público mediante formación práctica y personalizada.
En nuestros cursos, trabajamos con grabaciones, ejercicios de improvisación y feedback personalizado para ayudarte a hablar con más fluidez, claridad y seguridad.
Entre otros aspectos, en nuestros cursos de oratoria te ayudamos a mejorar en:
- control de nervios
- claridad al comunicar
- estructura del discurso
- lenguaje no verbal
- improvisación
- técnicas de voz
Las muletillas no desaparecen de un día para otro, pero puedes aprender a reducirlas con práctica consciente. Cuanto más consciente seas de cómo hablas, más claridad, seguridad y credibilidad transmitirás en tus intervenciones. Pregúntame sin compromiso por nuestro curso para aprender a hablar en público.
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Esteban Fernández es periodista, formador y especialista en oratoria y comunicación profesional. Ha impartido formación a profesionales, empresas e instituciones para mejorar su seguridad, claridad y capacidad de hablar en público.
Preguntas frecuentes sobre muletillas al hablar en público
Entre las más habituales están «pues», «vale», «o sea», «¿no?», «emmm», «bueno», «¿sabes?» y «en plan». No es necesario eliminarlas por completo, pero sí reducirlas cuando se repiten y distraen del mensaje.
Termina la idea, respira y utiliza una pausa breve mientras preparas la siguiente frase. Al principio el silencio puede parecerte largo, pero para el público suele resultar natural y transmite mayor control.
Graba una intervención de dos o tres minutos y escucha el audio sin mirar la imagen. Anota cada palabra o sonido repetido y cuenta cuántas veces aparece. Repite el ejercicio después de una semana de práctica.
Depende de cuánto las utilices y de la frecuencia con la que practiques. Lo habitual es comenzar a notar cambios cuando identificas una muletilla concreta y trabajas conscientemente en sustituirla por una pausa.
No. Las conversaciones naturales contienen expresiones de apoyo. Solo se convierten en un problema cuando se repiten tanto que restan claridad, distraen o transmiten inseguridad.
Sigue mejorando tu forma de comunicar
Si quieres trabajar tu seguridad, claridad y fluidez al hablar, estos cursos pueden ayudarte:

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Sigue un método completo para hablar con claridad y seguridad.